El GATT (conocido así por sus siglas en inglés, General Agreement on Tariffs and Trade) fue realizado en el contexto de la posguerra mundial en la Conferencia de La Habana en 1947. El objetivo más inmediato de este acuerdo era fijar pautas comerciales y reducciones arancelarias, mientras que el fin mediato era regular la economía mundial luego de los vaivenes que la misma venía sufriendo desde la 1º guerra mundial (este último objetivo fue compartido también por otras instituciones multilaterales que fueron creadas por aquellos años, como el Banco Mundial). Fue firmado, a lo largo de los acuerdos multilaterales celebrados desde entonces, por la mayoría de los países del mundo. Las principales obligaciones de la política comercial que incluye el GATT son aquellas relativas a los subsidios de exportación, es decir los países firmantes no pueden subsidiar la exportación de los productores nacionales (excepto los productos agrícolas, luego petición realizada por Estados Unidos); obligaciones en torno a las cuotas de importantes, es decir los países firmantes no pueden imponer unilateralmente cuotas de importación; y obligaciones en torno a la creación o el aumento en los aranceles.